¿Qué nos puede decir el mundo de las bacterias llevado a las prendas?

Nos asomamos a un mundo lleno de vibraciones y ritmos, de formas suspendidas en algún microscópico y a la vez infitito lugar.

Se buscan varios juegos de contrastes en un mismo tejido, en general se presenta una idea de fuertes contrastes de color que ayuden a una estimulación del movimiento visual. Motivos brillantes, texturas ligeras, elementos de formas redondeadas en repetición y líneas orgánicas.

 

El frío ha acabado y reaparece el calor. La naturaleza rebosa de colores vivos. La vida ha vuelto a nacer. Llega la primavera de la mano de “Las Bacterias”, que, teñidas siempre con tintas saturadas para apreciarlas y diferenciarlas a través del microscopio, hacen que surja la idea de la experimentación con tintes y alegres tie-dye. El orden de estos minúsculos seres se refleja con ritmos que a veces -y siempre simulando las formas de los diferentes tipos de bacterias- es un orden caótico.

 

La explosión de color y complejidad de tinturas y manchas aguadas se traduce en una sencillez de las texturas. Tejidos frescos, volátiles y primaverales anhelan y buscan el calor del sol. Los materiales naturales -como el algodón- cómodos y limpios tienen mucha presencia. La alegría se escapa hasta en los tejidos de punto, rompiendo sus tonos constantes mediante apliques de fantasía.